Be a lifelong learner

Sallie Lipschuetz walks the four blocks from her home to the Park Hill Branch Library nearly every day to check out a book or DVD. The retired teacher has attended more than a dozen programs at the northeast Denver location and proudly says the branch “provides my entertainment and social life.”

“Staff here are my favorite people in the whole world,” she says. “I feel at home and welcome here. Sometimes I just come to say hi and get a hug.”

Sallie, who is also a nanny and is currently on sabbatical, has attended author events, book clubs, beading classes, garden club, coloring for grown-ups and her personal favorites, programs specific to older adults.

A customer since 1972, Sallie brought her two daughters to the library when they were little. She says they have fond memories of riding in their little red wagons to Park Hill Branch Library for summer of reading programs.

These days, Sallie is facing an upcoming surgery. She wanted to learn more about the procedure but admits to “coming up short on the latest technical know-how.”
“Staff here are like my sweet secretaries,” she says. “They are so kind to help me do research. And they don’t treat me like I’m a tech dinosaur.”

“It goes beyond checking out a book,” Sallie says, smiling at the librarians who she says are like family. “They are my library angels.”

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Eres bienvenida a… ser una alumna de por vida.

Sallie Lipschuetz camina las cuatro cuadras desde su casa hasta la Biblioteca Park Hill casi todos los días para sacar un libro o un DVD. La maestra jubilada ha participado en más de una docena de programas en la sucursal de la biblioteca ubicada en el noreste de Denver, y orgullosamente dice que la sucursal “me ofrece entretenimiento y vida social”. 

“Los empleados de la biblioteca son mi gente favorita en el mundo”, ella dice. “Me siento en casa y bienvenida. Algunas veces sólo vengo a saludar y que me den un abrazo”.

Sallie, quien también es niñera y actualmente está en su año sabático, ha asistido a eventos de autores, clubes de lectura, clases para hacer pedrería, clubes de jardinería, colorear para adultos y su favorito, eventos para mayores de 50 años. 

Como cliente desde el año 1972, Sallie traía a sus dos hijas a la biblioteca cuando eran pequeñas. Ella dice que tienen lindos recuerdos de cuando asistían a los programas de lectura de verano de Park Hill manejando en sus pequeños vagones rojos.  

En la actualidad, Sallie está por tener una cirugía. Ella quería aprender más sobre la operación, pero admite “quedarse corta con los últimos avances técnicos”. “Las empleadas de la biblioteca son como mis dulces secretarias”, ella dice. “Son tan amables que me ayudan a investigar. Y no me tratan como si estuviera atrasada tecnológicamente”. 

“Va más allá de sacar un libro”, Sallie dice, sonriendo a las bibliotecarias quienes, ella dice, son como su familia. “Ellas son mis ángeles de la biblioteca”.
 

Written by angela on July 18, 2019